viernes, 10 de noviembre de 2017

Marina Spataro, misteriosa belleza en pleno teatro independiente

La bella Marina Spataro, es desde hace un tiempo, la musa inspirado del director teatral Juan Carlos Malpeli. Y aunque no sea su “Carmen, la única”, es pieza fundamental en esta historia sevillana de seducción, pasión y misterio. Quienes no la hayan visto en escena, los jueves a las 21hs., en el teatro El Vitral, en esta nota pueden descubrirla.

¿Cómo llegaste a la obra “Carmen, la única” y qué te sorprendió de la puesta de Juan Carlos Malpeli?
Bueno, es la segunda versión en la que yo participo de “Carmen, la única”. La primera vez me metí en el personaje de La Muerte. Conozco a Juan Malpeli hace unos años y lo que me sorprende y admiro de él, aparte de su maravilloso estilo de hacer y entender el arte, es su capacidad de reinventarse todo el tiempo, así que siento que hago la obra por primera vez. Aunque esta versión es más cruda y visceral.

¿Qué podés contar de tu personaje?
Mi personaje es Frasquita de Pastia, una señora muy pretensiosa, manipuladora y por momentos bastante graciosa y muy mentirosa. Es la dueña junto con Lilas Pastia de una taberna en la ciudad de Sevilla. El lugar dónde se encuentran contrabandistas y ladrones para diseñar sus planes non sanctos.  Es la persona que teje y maneja a toda su gente para lograr sus objetivos materiales. La que “corta el bacalao” hablando en jerga sevillana.

¿Qué es lo mejor y peor de participar en una obra de teatro independiente?
Lo mejor es siempre el amor al arte, sin eso no hay actuación o expresión artística que se precie. Ponerle el cuerpo y la satisfacción que se genera de ello. Lo peor es que es a pulmón, que en general depende de nuestras cooperativas o de algún productor amoroso y dedicado y muy amador del arte que la pelee junto a su elenco.  Pero siempre siempre sale ganando la mejor parte, porque el producto se logra en conjunto y eso es muy gratificante para todos los que estamos en ese barco.

¿Vivís del teatro o tenés alguna actividad paralela?
No, lamentablemente, no vivo del teatro. Trabajo en gestión gubernamental.

¿Qué te acercó al teatro y qué nos podés contar de tu adolescencia que esté vinculada a la actuación?
Comencé a estudiar teatro casi a los 17 o 18 años, no recuerdo bien. Empecé con mi primo hermano Luciano Cazaux, hoy un gran actor y director de cine y teatro. El me acompañó en mis primeros pasos en las tablas con algunas producciones callejeras y también en salas, Mi primer grupo se llamaba “Vermiccelli teatro y pesto” porque todos éramos de descendencia italiana. Fue muy divertido… tengo hermosos recuerdos.

¿Quiénes fueron tus influencias y las siguen siendo?
No soy muy original, pero me encantan y sigo admirando, porque siguen sorprendiéndome cada vez que hacen algo nuevo, actores como Meryl Streep, Robert De Niro, Al Pacino, y todo actor que use el método.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “La Revista Cósmica”?, según Alternativa Teatral, tu primera obra teatral.
Sí, ¡la revista desplumada! Fue muy divertido, allí conocí gente encantadora que hoy considero mis amigos. También me di el lujo de ser una vedette. Muy gratificante.

¿Cuáles son los sueños con la obra “Carmen, la única” y tus sueños dentro de la actuación en sí?
Bueno, con Carmen hay perspectivas de gira y de continuar el año que viene con más presentaciones. Y con respecto a la actuación hay mas proyectos con Juan Malpeli, a quien admiro muchísimo como director y artista. Y todo lo que se me presente. Me encantaría algo en cine.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff







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