viernes, 19 de agosto de 2016

Pablo Pieretti, protagonista de “Entropía o el orden de lo vano”

Pablo Pieretti es un actor argentino nacido en Rosario, Santa Fe. Incursiona en actuación frente a cámara en su ciudad con Gustavo Postiglione en 2008. En 2010 se traslada definitivamente a Capital Federal, y se instruye en actuación teatral con Carlos Evaristo, Nora Moseinco y Augusto Fernandes. En Teatro destacan diversas obras. Actualmente protagoniza "Entropía o el orden de lo vano" escrita y dirigida por Merceditas Elordi en Belisario, todos los domingos a las 20 horas.

¿Te acordás la génesis de todo?
Cuando tenía 12 años fui al cine con mi mamá a ver “Titanic”, película que luego vi seis veces en los cines de Rosario con un amigo. Él quería ser director de cine y yo fantaseaba con actuar, jugábamos a que él era Cameron y yo Di Caprio. Por suerte, ambos seguimos ese camino que soñábamos de chicos. Pasaron los años, y la búsqueda de la misión de uno en la vida, me llevó a hacer eso que fantaseaba de chico.

El más influyente habrá sido Leonardo DiCaprio…
Excato. Y lo sigue haciendo y así será siempre. También tomo como ejemplo a grandes actores jóvenes como Rodrigo de la Serna, Luciano Cáceres y Joaquín Furriel. Sin olvidarme de inspiraciones como Ricardo Darin o Leonardo Sbaraglia.

¿Cómo fue llegar a Buenos Aires, desde Rosario?
Siempre supe que este era mi lugar en el mundo, cuando viajaba de chico de paseo o a ver a Boca sabía que iba a vivir acá, este era el lugar donde me sentía feliz y donde podía desarrollarme como actor. Fue difícil dejar todo atrás pero al seguir un objetivo, las metas están al frente, no atrás. Pasé por varios lugares hasta encontrar mi hogar, gracias a Dios muchas personas me abrieron las puertas de su casa y corazón, en especial la familia Acosta.

¿Vivís del teatro? ¿Qué otra actividad paralela tenés?
El teatro es mi pasión, donde me encuentro a mí mismo, lo que me hace feliz, y aunque ahora no me da el sustento económico, los trabajos que hago me van potenciando y haciendo crecer como actor para conseguir mejores trabajos hasta que sea mi sustento. A la par trabajo en L`Oreal para la marca de cosmética Biotherm.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro independiente y lo que menos te gusta?
La posibilidad de hacer proyectos y construir personajes variados constantemente, donde uno elije con el corazón lo que realmente le resulta desafiante y productivo para su desarrollo es lo mejor. Lo que menos me gusta es que quizás un buen proyecto tan solo dura dos meses por la falta de recursos para la difusión.

En Alternativa Teatral figura como tu primera obra “Criaturas de la noche”. Qué recordás de aquella experiencia.
Fue en el año 2012, duramos en cartel cinco meses desde enero a mayo, los viernes y sábados a las 23 hs. en el teatro Porteño. Una experiencia muy positiva, la obra era de temática gay que involucraba en una escena a un cura y la relación que éste tenía con mi personaje. Era la escena de la que todos hablaban, intensa y con un tema delicado. Esa obra me hizo conocer grandes personas, muy agradecido.

Trabajaste en “El año que viene a la misma hora”, bajo la dirección de Carlos Evaristo.
Es una obra muy tierna, con momentos cómicos y dramáticos, trata sobre una pareja de amantes que se ven cada año en el mismo lugar durante 25 años. Los personajes van obviamente creciendo en el paso de las escenas asique yo estaba en la primera. Hermoso era ver como un mismo personaje iba siendo interpretado por varios actores en la misma obra con tantos matices distintos. Placer siempre trabajar con Evaristo que fue un gran maestro para mí.

¿Cómo fueron tus experiencias en la televisión, donde participaste de varias series? ¿Y qué se necesita para perdurar en el medio y que seas opción para los productores?
Mi primera experiencia fue muy linda, el llamado, emocionante. Recuerdo que estaba grabando un corto para estudiantes y me llamaron que tenía que presentarme en Pol-Ka a grabar para “Malparida”. Luego, en muy poco tiempo, vinieron dos citaciones para “Alguien que me quiera” y “Casi Ángeles”, todo se dio muy rápido. Después grabé con el paso de los años en muchas más, ya llegara la posibilidad del salto a un personaje estable, tuve posibilidades que no se dieron, pero me hicieron más fuerte para seguir madurando en la profesión. Lo que hay que hacer para perdurar es tener confianza en uno mismo, entrenar, ser inteligente a la hora de relacionarse y de elegir los trabajos en los que uno pueda mostrar su crecimiento actoral.

Y llegaste al campo artístico de Merceditas Elordi, con quién actuás en “Entropía o el orden de lo vano”…
El año pasado actué en “El Pelicano” de August Strindberg y fue a verme Mariano Moro, que era director de Merceditas en “Porque soy psicóloga”. Fui a ver el espectáculo y Mariano me la presentó y quedamos en contacto. Luego me citó a un casting para “Entropía…” previo a la Navidad, me pasó el texto y nos volvimos a encontrar a fines de enero. Presenté mi casting, luego tuvimos un encuentro junto a Belén Fernández Díaz, nos probó juntos y no paramos más. Muy feliz de trabajar con ella.

¿“Entropía o el orden de lo vano” es…?
Una obra hermosa, muy técnica que requiere de todos los sentidos puestos en el presente mientras transcurre la función. Hay que tener en cuenta muchos aspectos además de actuar y sentir lo que vive el personaje, lo cual la hace compleja y desafiante para un actor. Cada elemento de la escenografía es tan protagonista como nosotros: la luz, los movimientos coreográficos, todo constituye el universo de una obra que habla sobre los valores humanos, las relaciones, los conflictos para relacionarse, el escapar a los compromisos, la búsqueda en nuestro interior. Una obra de recuerdos, un segundo en la vida de Sergio recordando los acontecimientos que más lo marcaron en su vida y reviviéndolos en cada momento de la obra, acompañado por la maravillosa Belén Fernández Díaz como todas las mujeres de su vida.

¿Cómo viene tu 2016 y qué otros proyectos tenés en mente?
Este año fue el mejor de mi carrera, comenzó con tres grandes proyectos. Uno que ya concluyó, “Insania, una obra sobre violencia de género”, tenía el personaje masculino protagónico, un ser despreciable que me tocó construir en base a los peores momentos de mi vida, trabajo que no podría haber hecho sin un director excelente como lo es Paul Caballero, con el cual estoy por estrenar en septiembre “Crápulas”, obra que se desarrolla en un escenario de cárcel con guardias que someten desde un sistema de “tratamiento de ajuste” con el positivismo y la felicidad de pertenecer a un mundo sistemático centrado en la productividad como único objetivo. Los reclusos que estamos allí presos, defienden sus ideales y valores, ya que temas como el arte, la ciencia y el conocimiento son peligrosos para la sociedad. Además seguimos con Entropía con la que tenemos grandes proyectos. También fui parte de la novela “Educando a Nina”.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff







1 comentario:

  1. Actor muy ductil, todas sus actuaciones han sido de excelencia. Un placer

    ResponderEliminar