viernes, 5 de junio de 2015

“El método Mariana Moschetto”, directora, actriz y profesora de teatro

Comenzó sus estudios en el Centro Cultural San Martín, paralelamente profundizo su entrenamiento en comedia musical ingresando a la escuela de Pepe Cibrián y Trabajando como parte del elenco de las obras "El Fantasma de Canterville", "Drácula" y "La importancia de llamarse Wilde". En 2009, crea Apuroteatro, compañía teatral,  junto a Agustin Chenaut y se dedican a la creación de sus propios materiales siempre con la profunda convicción del hacer.  Estudia Canto Lírico desde el 2012 con Cristian De Marco Cantante del coro estable del teatro Colón. Una artista completa.

¿Qué es el grupo Apuroteatro, dirigido por vos y por Agustín Chenaut?
Apuroteatro es una compañía teatral independiente que comenzó a dar sus primeros pasos hace ocho años con el objetivo de introducirnos en la práctica teatral, de investigar, probar, encontrar una forma propias de ver y de hacer teatro. Con un espíritu de formación y de producción constante nos fuimos dedicando a abordar materiales diversos, ya fueran de nuestra propia autoría o autores clásicos o contemporáneos, siempre guiados por la intuición y con el objetivo de aprender y mejorar a través de la acción. En el medio, la prueba se combinó con la posibilidad de dar clases y de abrir en estos espacios una extensión de lo que fuera que estuviésemos investigando en su momento. Esto es apenas un resumen, porque en realidad Apuroteatro encierra sus propios ideales, sus propias convicciones: hacer teatro, vivir del teatro, vivir a puro teatro inmersos en las artes escénicas lo más que se pueda...

¿El Foco es la sala de teatro de Apuroteatro? ¿Qué actividades hacen y para quienes?
El Foco es nuestro cuartel general. Después de vagar por distintos espacios (muchos de ellos no convencionales) nos encontramos con la necesidad de tener una casa, un espacio, un lugar en el que la búsqueda pudiera desarrollarse más cómodamente, con ciertas condiciones básicas que facilitaran a posibilidad de aislarnos un poco del afuera y sumergirnos de lleno en los ensayos. Entonces, El Foco, es en primer lugar un espacio propio dónde desarrollamos nuestros proyectos. Pero también es un punto de encuentro para artistas, para jóvenes inquietos como nosotros que estén buscando desarrollarse y crecer en este mundillo teatral. Aquí ponemos a prueba nuestros materiales, los de otros, tratamos de brindar espacios de expresiones artísticas comprometidas y frescas. Nuestra idea es traer a esta zona de a Capital Federal, una propuesta independiente seria y comprometida, no solo desde lo que se abre al espectador sino que además desde la formación. Aquí realizamos talleres de actuación, danza, expresión corporal, canto, yoga, música, tratando de integrar lo más que se pueda al entrenamiento integral del artista. No es condición dedicarse solamente o exclusivamente al oficio. De ahí  “apuroteatro”, teatro para todos, pero no para cualquiera, porque no deja de ser una disciplina y así lo transferimos.

¿Cómo profesora qué les inculcás a tus alumnos?
En primer lugar trato de transmitir la pasión por lo que hago. Por otro lado, trato de que comprendan que lo que se ve en la clase es solo una mirada del hecho artístico y que es el artista mismo quien tiene la obligación de cuestionar, de cuestionarse, de estar presente, de plantearse sus propias inquietudes y desafíos e ir tras ellos. Las técnicas no dejan de ser herramientas fundamentales que nos acercan y nos ayudan pero de ninguna manera son verdades absolutas, ya que creemos que el teatro es dinámico y cambiante como la vida misma y por ello no se sujeta a ninguna fórmula. Trato de plantear espacios de investigación y entenamiento que abran la percepción y la búsqueda.

¿Qué te dejó Pepe Cibrián en los años en que trabajaste junto a él?
La disciplina, la responsabilidad con la que se encaran los proyectos. Aprendí desde muy joven lo que es estar en el oficio y en consecuencia que un espectáculo no solo es un buen texto o una composición coreográfica, sino que se compone de infinidad de elementos de los cuales uno debe hacerse cargo de absolutamente  todos. Recuerdo mucho cuando nos hacían ir a los ensayos técnicos y creo que gran parte de lo que pude aprender de iluminación y puesta puedo atribuirlo a esta experiencia. Más allá de los “grandes talentos” de los intérpretes de Pepe, creo que uno aprende mucho de la composición, del todo, ya que en este sentido es indudablemente un maestro.

¿En qué ramas del arte encontrás inspiración y qué autores te influencian y por qué?
En todas. Me es inevitable ver entrelazadas todas las ramas del arte. Soy tendiente y sensible al hecho artístico en sí como forma de expresión y alérgica a los rótulos y diferenciaciones: teatro de barrio, comunitario, popular, físico, etcétera. Todo me genera. En cuanto a autores, obviamente Shakespeare es una fuente de inspiración reciente, pero también podría nombrar (apenas unos de los miles) a Lorca, Beckett, Cortázar, García Márquez y a innumerables autores musicales, dramaturgos contemporáneos, coreógrafos, artistas plásticos, directores. El por qué siempre cambia. Algunos me abren la cabeza, otros me despiertan sensibilidad, otros me llevan de viaje, otros me provocan, pero en general todos me generan esa energía, ese movimiento, esas ganas de cambiar, de hacer, de moverme y poner el cuerpo a la vida.

¿Cómo es un día en la vida de una artista del off?
Un día en mi vida es bastante ágil y dinámico. Me levanto, abro mi sala para que haya actividades, me paso las horas entre planificar una clase, coordinar, organizar ensayos, pensar estrategias para lograr que la gente se interese por lo que uno está haciendo, ensayar, ensayar, ensayar. Uno está constantemente tratando de equilibrar entre mantenerse vigente, pero sobre todo presente en el mundo artístico, pero además no dejamos de ser humanos, con hijos, necesidades económicas, problemas cotidianos, alegrías como cualquier otra. No estamos exentos de las reglas que funcionan para la mayoría. Yo tengo el beneficio de haber podido construir mi vida y haberla dedicado exclusivamente a lo que amo hacer y me apasiona. En resumen, la vida de un artista del off se debate entre la supervivencia y la evolución constante.

¿Con tantas puestas en escena de Shakespeare, por qué representarlo hoy, donde hay tanto espacio para los autores nuevos?
Supongo que Shakespeare nunca deja de renovarse. Sí, todos hemos leído o escuchado alguna vez que los clásicos se mantienen vivos porque de alguna manera sus temas son universales, se hacen contemporáneos. Pero en principio todo esto inicio como un desafío más que nos planteamos llevar a cabo con Agustín y que no sabíamos muy bien hacia dónde nos conducía. Ahora, Shakespeare se me hace necesario. No solo por lo que nos deja después de cada función como artistas, sino que además porque realmente su obra no deja de ser actual y moderna (al menos el enfoque que le hemos dado). Pensar en el amor hoy, con todas las cosas que suceden a nuestro alrededor, su contra máscara, el odio, por otro lado, es un acto de percepción básico para cualquiera que esté vivo y camine por la calle. Hoy hay espacio para los autores nuevos, pero para nosotros Shakespeare se renueva con cada propuesta… o al menos así es nuestra intención con esta versión de “Sueño…”

¿Qué caracteriza a “Sueño de una noche de verano” de Mariana Moschetto y Agustín Chenaut?
Nos hemos despojado de toda escenografía o de cualquier elemento que pueda dar indicios de tiempo, o que condicione la mirada del espectador. En este sentido decidimos exponer el trabajo de la actuación sometiendo al elenco función tras función a la necesidad de hallar ese vehículo, esa conexión sincera que se produce entre el intérprete verdaderamente presente y el espectador verdaderamente interesado. Despojados de escenografía, tratando de que el vestuario no forme opinión esta puesta pretende construir un mundo concreto pero a su vez muy complejo, que navega entre lo fantástico, lo terrenal, lo divino, lo pasional, entre muchas otras cosas. Creiamos que poner dos lianas y un árbol no iba a generar el efecto que deseábamos generar. Por lo tanto, decidimos que el público se viera obligado a prestar atención, a trabajar a la par nuestra para construir un espacio que en definitiva crearán cada uno (a consciencia o no) pero que les pertenece por salir de su imaginario.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff




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