viernes, 12 de junio de 2015

Ariel Dabbah, promesa del teatro argentino

¿Qué te llevó a que te dediques al teatro?
Realmente es lo que me hace sentir al hacerlo. Si bien hago teatro de texto, también estudio teatro musical, y son lugares donde me divierto y me encanta vivir los mundos que se crean. Veía muchas películas de chico, y siempre jugaba a imitarlas. Me encantaba ser in detective privado o imaginarme súperhéroe, desde el juego obviamente, no tenía un registro de algo teatral, fue después en la secundaria que tuvimos teatro y me sentí atraído hacia la representación de un personaje. Un poco de todo me fue llevando se podría decir.

¿Cómo todo artista del Off, tenés tu trabajo formal y el teatro es un anexo? ¿O vivís del teatro?
Dedicarme como trabajo, fue después de un proceso de ver que, era posible vivir del arte, y eliminar algunos fantasmas que tenía y que a veces se generan socialmente, que poco tienen que ver con la realidad. Veía que haciendo otra cosa, no sacaba lo mejor de mí, sentía que me faltaba algo y tomé la decisión de dedicarle mi tiempo al teatro y no a otra cosa y en eso estoy. Empecé trabajando en el Teatro Colonial, con algunas obras clásicas para colegios, fue creciendo y de la mano de seguir estudiando y formándome han ido apareciendo otras oportunidades. Es un camino sacrificado, he tenido que dejar algunas cosas de lado pero hoy tengo muchos de esos momentos donde nos sentimos plenos o felices a diario, cosa que antes no era tan usual, asique, ¿por qué abandonar este camino? Todo lo demás, irá llegando.

¿Quiénes motivaron esta filosofía de vida?
No se si tengo una persona en particular, hay muchos actores que me gustan, cantantes que me parecen bestias pero siempre admire a gente no conocida, gente que veo que labura de esto y se dedica con amor, los veo en el dia a día y eso es lo que más me motiva. De los actores estrellas no conozco sus historias, solo sus trabajos, los cuales son buenísimos y sirven de referencia pero ver a un profe que se muere porque aprendas, porque quiere compartirte todo el amor que tiene por el canto o el teatro es a lo que aspiro. Siempre cuento que tengo una abogada amiga que es la abogada más apasionada que conozco, ama lo que hace y después de verla yo quise lo mismo, y lo encuentro en el teatro.

¿Qué recordás de tu primera obra “La importancia de llamarse Ernesto”?
Fue uno de los primeros proyectos que tuve. Si bien ya venía trabajando con otras cosas, fue de las primeras que arranqué de cero, con lectura, ensayo y demás. Fue un proceso muy lindo, la sigo haciendo en el Colonial y me divierte mucho. Es un estilo bastante particular y puedo decir que he descubierto muchos chistes tiempo después de haberla estrenado, es muy sutil y todos los textos tienen una doble referencia, no por nada Wilde es un escritor histórico. Aprendí mucho.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
El amor que hay por hacer las cosas, porque plata no hay. Es tener ganas de hacer cosas y llevarlos a cabo, es un esfuerzo grande y muy lindo. Ver que la gente va conociendo tu trabajo y le gusta y descubre que no es todo cine y televisión es muy lindo, y les sirve a ellos para conectarse con diferentes sensaciones.

¿Cómo llegaste a “Las de Barranco” y cómo llegaste a crear a ese elegante inquilino?
Me convocó la directora, Lorena Bruquetas, con la cual había trabajado anteriormente y encaramos este inquilino desde esa elegancia y simpatía. Estudio comedia musical y Lorena me dijo que quería aprovechar eso y se fue dando con los ensayos. Lo busque desde la simpatía, desde el deseo de estar atento al otro y ver lo que la madre le hace a sus hijas y sobre todo Carmen y poder influir en eso.

Sos uno de los protagonistas  de “Las de Barranco”…
Es un clásico, con todo lo que eso significa. Tiene un subtexto tremendo, habla de temas muy fuertes y de manera inteligente y con humor, muy bien logrado. Es una obra linda, y el trabajo de Lorena es espectacular tanto en la dirección como en el escenario, debo admitir que ya adopté algunos gestos que me encantan de su personaje. Es un amor y me cuidó desde el primer ensayo ya que Petrona y yo, éramos nuevos en el elenco. Todos nos han recibido muy bien y fue fácil la adaptación, un gran equipo y grandes personas.

¿Cómo prosigue el 2015?
¡Hermoso! Viene siendo un año soñado. Los sábados con “Las de Barrranco”, los viernes con “Historias de amor bajo la lluvia” que es una obra divina en el Teatro Gargantúa. Asistiendo en “Ghost, el musical”, que es un sueño para mí, ya que soy un fanático de los musicales y también en “Éxtasis de un ama de casa” los jueves en el Gargantúa también. Dirigiendo mi primera obra y esperando que sigan apareciendo oportunidades de hacer esto que tanto me gusta.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





1 comentario:

  1. Genio total. Gran artista y gran persona. Más que una promesa.

    ResponderEliminar