miércoles, 11 de marzo de 2015

Javier Delgado, dramaturgo y director del explosivo y crudo teatro independiente

El director, actor y dramaturgo Javier Delgado proveniente de Arrecifes lleva 10 años en Buenos Aires y durante todo este tiempo su actividad teatral fue realmente intensa trabajando con importantes figuras de medio. Fue becado y dirigido por uno de los más importantes directores de la escena nacional como lo es Rodolfo Graciano. Lo mismo con Mosquito Sancineto. Trabajo y reemplazó como director a Ernesto Medela, productor y director de infinitas celebridades del teatro y la televisión. Asistió en la dirección a Eduardo Rovner, uno de los más importantes dramaturgos de argentina de reconocimiento internacional en dos de sus unipersonales interpretado por actores de gran renombre. En lo que va del 2015 tiene en la cartelera del teatro su obra Vidrio, una comedia sobre la fragilidad, se encuentra en el proceso de 4 obras a estrenar en el mes de mayo y preparando su segunda visita a España para dictar otro seminario.

 ¿Qué te llevó a escribir tal obra y cuando la viste terminada si cumplió con esa idea original?
Me llevó a escribirla la palabra “vidrio” y una idea que tenía rondando en la cabeza de dos mujeres vistiendo un maniquí. Esa fue la imagen inicial. Luego comencé a ahondar en lo que me fragiliza y en la vida de varias mujeres a las cuales llamo aguerridas que bajo ningún punto de vista están dispuestas a claudicar en la búsqueda de su felicidad y en la defensa de lo que más aman. Y comencé a poner en los personajes las distintas posiciones que toma la sociedad ante este tipo de actitudes y todas las variantes que existen dentro del mundo femenino y de la humanidad en sí.

Una obra fuerte, ya desde su título y bajada.
La obra es definitivamente, desde el absurdo, el costado salvaje de la vida en estado de fragilidad. Llamo fragilidad a esos momentos que ante determinadas circunstancias llegamos a cuestionarnos toda una vida de convicciones y en los que, aunque cueste barajar y dar de nuevo, seguimos fieles a eso, sin importar los riesgos o las consecuencias. Cada ser humano tiene una idea del universo y las ideas no son buenas solo cuando se concretan, sino cuando además son infinitas y eternas. Si bien para mí las obras solo se terminan cuando ya no están sobre el escenario, tuve la suerte de encontrar el elenco y equipo de trabajo perfecto para que la obra al momento de estrenar esté a punto. Luego se solidificó y cada función es la obra que me imaginé.

 ¿Cómo director de “Vidrio”, “Desde el frío” y “EL HDP no se quiere ir”, qué intentás proponer y cuál sería tu sello distintivo?
En principio romper estructuras. Si bien son obras totalmente diferentes, cada una en lo suyo conlleva esa impronta: tratar de contar una historia propia de la manera más original posible. Darle finales impredecibles, momentos desopilantes ya sea dentro de un drama, comedia o absurdo. También uno de mis objetivos es estimular al público desde lugares comunes como también desde lugares incómodos, teniendo en cuenta el inconsciente colectivo.

Propuestas audaces…
Totalmente. Pero al pasar el tiempo y tener la posibilidad de escribir, te vas generando un universo de personajes y situaciones, las cuales en cada obra aparecen de distinta maneras con conflictos diferentes. Es mi objetivo el de que en un futuro los espectadores puedan ver una obra y que por su forma de ser contada o por los personajes puedan llegar a identificarme como autor.

¿Qué encontraste en Giuliana Alberione, Mariel Nicolosi, Miguel Mateos y Mercedes Zayas Mathey, para que protagonicen tu obra?
Encontré la felicidad que puede llegar a tener un autor cuando encuentra los actores más justos para interpretar los personajes de su obra. Encontré a seres humanos maravillosos, talentosos y creativos, con ganas inmensas de trabajar y con una ductilidad increíble. Cada uno de ellos se adecuó a todas la exigencias del proceso y no mostró debilidad en ningún momento, siempre dispuestos e inconformes. Siempre me muestran que aún pueden darme siempre un poco más.

¿Cómo se maneja a un grupo de teatro alternativo, qué se les propones y dónde obtienen las gratificaciones, si en lo económico, en lo artístico?
Siempre en lo artístico, luego lo demás debe o debería venir en consecuencia. Como a todo elenco del teatro alternativo siempre es muy difícil pasar a ser visto por aquel publico que no te conoce, es decir, que no es familiar, amigo o conocido. Precisamente ahora estamos en esa faceta. Veremos más adelante. Tenemos claro que no existe el teatro independiente porque siempre hay algo de lo que dependés. Te pueden salir subsidios y demás cosas, pero nada supera a que el público venga a ver y reconozca el esfuerzo de tu trabajo.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Que pertenece al lado creativo de la vida, que podes hacer emocionar, reí y unir a varias personas que quizás no se conozcan entre ellas y están compartiendo al menos una hora un mismo lugar sin ningún tipo de prejuicios y abiertos a ser sorprendidos. Que podés transmitir ideas e historias en las cuales el público puede verse reflejado o estar en contra, pero siempre movilizando o despertando algo en el otro a través de personajes y realidades efímeras que comienzan cuando se enciende la luz pero no terminan nunca.

¿Cómo viene el 2015 para Javier Delgado y qué otros proyectos hay en mente?
Viene con más funciones de Vidrio, dos estrenos en mayo de obras que no me pertenecen en autoría, y dos obras propias más, una que ya está escrita y otra que está en proceso. Entre otras cosas que más adelante seguramente se concretarán.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff










 

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