jueves, 15 de enero de 2015

Adrián Di Stéfano, uno de los pilares del teatro argentino.


Adrián Di Stéfano  es actor, autor, profesor y director teatral, actualmente a cargo del Teatro Colonial de Buenos Aires, en donde ha desarrollado su actividad por más de veintinueve años en forma ininterrumpida, llevando a escena los más importantes títulos de la Dramaturgia Universal. Recientemente Jurado del Festival Internacional de Teatro Experimental de El Cairo, Egipto, y Director de la Escuela Superior Municipal de Teatro de San Miguel. Obras literarias, ensayos y poemarios de su autoría y actividad empresarial, docente y de producción, completan su abigarrada y extensa profesión. 



Sos el director del Teatro Colonial… ¿Qué nos podés contar sobre él y qué representa en tu vida?
Casi todo lo que ocupó mi vida artística en estos últimos 30 años tuvo que ver con el Teatro Colonial. Y representa casi todo. En agosto de 1985 yo venía de estar bastante tiempo parado luego de trabajar en televisión con Arnaldo André y Verónica Castro y en teatro con Alberto Closas. Y pasé por la puerta de un teatro abandonado y casi destruido. Así lo encontré y hoy 30 años después me llena de emoción dar una mirada hacia atrás y pensar en todo lo que pude llevar adelante. El Colonial tuvo sus comienzos en 1946, en un predio que fuera la casa de Azcuénaga en la época de la Colonia. Que luego se transformara en la antigua Aduana y que desde su creación albergara los inicios del movimiento del teatro independiente, llamándose La Máscara y por cuyo ámbito pasaran importantes figuras del medio. Y desde 1985 lo traté de llenar de actividad teatral. Hoy, con más de 50 abras dirigidas, con muchas horas de escenario como actor y ahora incursionando como autor, con la satisfacción de un teatro independiente funcionando a pleno, con un grupo de amigos que conforman casi un elenco estable, con Leonardo Cerrizuela acompañándome en mi labor de responsabilidad y con las mismas ganas y la misma pasión de la época de su reapertura.

“La misma herida” es parte de esa movida que tanto nos enorgullece. ¿Por qué Frida Kahlo y Diego Rivera hoy?
Desde siempre me apasionó estudiar la vida de aquellos personajes de la historia que trascendieron en el plano social y artístico. Pero en este caso me atrapó la personalidad de quien sobrellevó una penosa vida a partir de su enfermedad y un severo accidente que la postró y la marcó, y potenció a pesar de ello su capacidad creadora. Una frase de la obra sintetiza mi pensamiento: “Tener que sufrir para poder crear. Tener que crear para no sufrir tanto”. Y a partir de ahí trabajar sobre un concepto de la libertad y la posesión de la misma. Hay en el ámbito de la acción, unas jaulas abiertas en donde los pájaros acceden en busca de su alimento, pero tienen la libertad de seguir volando. Inspirarme en la vida de estos pintores, me permitió dar rienda suelta a mi imaginación para escribir una historia de ficción con la intención de valorar la fortaleza espiritual de salir adelante, a pesar de las dificultades, con dignidad y en libertad.

Sos autor, director y participás de “La misma herida”…
El autor y director de la obra sí. Pero me elegí el papel más chico, para poder abocarme de lleno al trabajo de mis compañeros. Tiene importancia estratégica por lo que representa en la historia (quien representa en la vida real a León Troski), pero participo en dos escenas de muy corta duración. Esto tiene que ver con la necesidad de acompañar en escena por el hecho de ser actor y apasionarme pisar un escenario. Pero haberla escrito me permitió como director, plasmar en escena, todo el juego imaginativo de sus movimientos y el caudal de sentimientos de cada personaje para guiar el rumbo de las interpretaciones. Lo novedoso en este caso es haberla escrito, ya que el ser actor y director forma parte de mi actividad habitual desde hace mucho tiempo. Siempre interpretando roles menores en las mismas.

¡Cómo director de “La misma herida”, y tus próximas “El canto de la cigarra” y “La culpa es tuya”, que intentás proponer y cuál sería tu sello distintivo?
Uno siempre intenta destacarse e imponer su sello con las mejores intenciones y sus mejores propuestas. En mi caso, trato de orientar mis trabajos con la impronta de una fuerte valoración de la palabra, un ritmo acorde a la sensibilidad del posible público a quien se destina el mismo y la energía en la acción que lo potencie. En todas mis obras de responsabilidad como director, insisto hasta el cansancio en la valoración del verbo, la fuerza de la palabra dicha o expresada y el ritmo y la energía en la acción. Sumado a un atractivo escénico a partir de la mayor preocupación estética en su presentación. Trato asimismo que la musicalización de las obras, que siempre es de mi elección, acompañe las secuencias escénicas con la mejor elección de los climas acordes a cada momento.

¿Qué es lo mejor de tu trabajo y por el contrario, lo peor?
Pero nada. O casi. En los comienzos, la falta de continuidad laboral. Los avatares de una profesión riesgosa e inestable. Pero desde los tiempos del Teatro Colonial, el casi solo tiene que ver con los vaivenes de una realidad económica que en algunas épocas puede poner en riesgo la tranquilidad. Pero lo más lindo supera ampliamente en la balanza el equilibrio de mi realidad. El Colonial me permitió soñar y lo más lindo, poder seguir soñando. Sumarme a la competencia por: quién es el actor más feliz y quien barre mejor un escenario. Y habiendo nacido para ser actor y todo lo demás posible en el mundo del teatro, poder seguir siendo. Y soñar en que esto solo se apague cuando el tiempo de este viaje por la vida, así lo disponga.

¿Un 2015 a pleno para Adrián Di Stéfano y para el Teatro Colonial?
Luego del reestreno de “La misma herida”, se vienen los estrenos simultáneos de otra comedia de mi autoría: “La culpa es tuya”, sobre los desencuentros amorosos, y “El Canto de la Cigarra” de Alfonso Paso, una poesía viva de tremendo impacto emocional. En febrero comienzo los ensayos de mi obra sobre la actualidad: “Presidente, doble de riesgo”, para ser estrenada en el mes de abril. Y terminar la comedia que estoy escribiendo sobre un síndrome poco conocido, pero que despierta la posibilidad de innumerables situaciones graciosas, para hacer coincidir su estreno con la época del festejo por los 30 años al frente del Colonial (agosto). Y si el cuerpo y el alma me da, llevar adelante un proyecto en carpeta de la puesta en escena de la obra Don Juan Tenorio de José Zorrilla, sobre la que ya tengo resuelta la adaptación y puesta en escena, complicada en sí al ser escrita en verso, para subirla a escena antes de fin de año. Es decir cerrar un año a pleno trabajo y poder seguir soñando, en mi paraíso: el Teatro Colonial.

-“La misma herida” se presenta todos los sábados de enero y febrero a las 21hs., en el Teatro Colonial, Paseo Colón 413 (Esquina Av. Belgrano), C.A.B.A. - Argentina.  Reservas: 4342-7958. Platea $120 Jubilados y Estudiantes $80. Más info: Twitter: @colonialteatro  /  Facebook: Teatro Colonial – San Telmo.

-“El canto de la cigarra” se presenta todos los viernes a las 21hs., en el Teatro Colonial. Reservas: 4342-7958. Platea $120 Jubilados y Estudiantes $80.

- “La culpa es tuya” se presenta todos los sábados a las 23hs., en el Teatro Colonial. Reservas: 4342-7958. Platea $120 Jubilados y Estudiantes $80.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff














No hay comentarios:

Publicar un comentario