miércoles, 22 de octubre de 2014

Javier Casabe, coautor y protagonista de “Obsesivo corazón”.

Marcos Javier Casabe, nació el 13 de marzo de 1971. Estudió teatro junto a Néstor Raimondi, Miguel Cardella y durante tres años entrenamiento en comicidad con Mariana Briski. Estudio produccion de tv y guión para televisión y cine con Pablo Cullel y Jorge Maestro.

-¿Cómo surgió la obra “Obsesivo corazón” y cómo fue escribirla con Ignacio Guerrero?
-Con Ignacio nos conocimos hace unos años estudiando comicidad con la recordada Mariana Briski, y ya hemos hecho muchas cosas juntos, pero siempre fueron números cómicos para varieté. En esta oportunidad teníamos ganas de escribir una historia, de contar un cuento, sin renunciar al humor y a la comicidad que es donde más cómodos nos sentimos, pero hablando sobre un tema que nos inquietara, y lo primero que surgió fue hablar de la soledad y el desamor desde una perspectiva masculina.

-¿Qué diferencia a la perspectiva masculina de la femenina?
-El vínculo del hombre con el amor y la pareja, siempre es tan atractivo como polémico, sobre todo porque creo que se lo pone socialmente en un lugar que dista mucho de lo que pasa en la realidad. El hombre sufre y mucho cuando está solo, no mostramos nuestra mejor versión en soledad, y supongo que las propias experiencias que tuvimos cada uno, nos llevó a coincidir en que era un gran tema, sobre todo porque entendimos que necesitábamos romper con el estereotipo de que un hombre solo la pasa bien, que todas las noches  llega con una mujer distinta a su casa; y no siempre ocurre eso.

-¿“Obsesivo corazón”?
-“Obsesivo corazón” retrata en clave de comedia la relación entre el Loco de la plaza, que aguarda todas las tardes su novela favorita; Daniel, un ejecutivo recién separado que abandona su hogar y Yanina, su secretaria, tan aplicada como asexuada. Entre los tres se va desarrollando la trama llena de desencantos y ausencias, de elecciones definitivas y deseos de cambiarlas. Básicamente, quisimos mostrar el sufrimiento del hombre por amor, y también que no importa de dónde venís o quién es uno, o a que clase social pertenece, la soledad en el  varón, nunca es buena, y en situaciones límites, uno es capaz de hacer cualquier cosa.

-¿Cómo llega al proyecto Carlos Belloso y qué les aportó?
-Desde un primer momento entendimos con Ignacio, que al ser nosotros quienes estábamos escribiendo la historia y a la vez la íbamos a actuar, era imprescindible otra mirada para la dirección, y en la primera persona que pensamos fue en Carlos, por admiración hacia su trabajo, pero sobre todo porque conocíamos su capacidad como director. Nos contactamos para contarle la idea y por suerte para nosotros acepto de inmediato. Es de esos directores que toma obras ajenas  y las hace propias, y eso era lo que necesitábamos. Su aporte  fue fundamental en varios aspectos, básicamente le puso esa cuota de ironía y acidez que solo él sabe hacer, y que dosifica como nadie; pero sin duda, su primera idea fue la más significativa y lo que más influyo en la puesta. Nos propuso un cambio de espacio, sacar la obra de un living, que era como estaba planteada y llevarla a un espacio al aire libre, una plaza, donde todo tomaba otra dimensión y hasta la relación entre los personajes se resignificaba. Sin duda, fue un gran acierto ese cambio.

-¿Cómo definirían el estilo de dirección de Carlos Belloso?
-Carlos es de esos directores que les da libertad a los actores para que jueguen y desarrollen al máximo sus personajes, marca unos lineamientos básicos y una estructura en la puesta que para el actor es muy importante, ya que nos sirve como base, y a la vez le sabe encontrar a cada personaje su color ideal. El hecho que sea actor, y esté en permanente actividad, hace que sepa a la perfección imprimirle el ritmo y los matices que el humor necesita, es muy entretenida y efectiva  la manera que tiene de dirigir, le da al actor una responsabilidad y un margen de acción que uno agradece.

-¿El grupo lo completa Amancay Sepulveda?
-Con Amancay nos conocemos de cuando estudiábamos con Mariana Briski, y sabíamos que el perfil del personaje se ajustaba perfectamente a lo que ella podía dar. La realidad que cuando nosotros escribimos la historia pensamos en ella como la principal candidata al papel, pero tampoco teníamos la certeza, a ella le acercamos la propuesta con la obra ya terminada, con lo que si no hubiese podido nos hubiera complicado bastante. Por suerte no sucedió, y la verdad es que le supo encontrar el color que los autores pensamos cuando la escribimos, y eso no siempre sucede.

-¿Cómo es llevar adelante una obra de teatro en el circuito off?
-Sinceramente, muy difícil. Es un desgaste permanente, todo en el teatro off cuesta mucho más esfuerzo, uno es el autor, el actor, el productor, escenógrafo, vestuarista, agente de prensa, etcétera, etcétera. Si a eso le sumamos que es una temporada difícil aun para el teatro comercial que tiene muchas más herramientas, imaginemos lo que nos queda a los que pertenecemos al circuito alternativo. Realmente te tiene que apasionar el teatro para embarcarte en esta cruzada, por supuesto que la satisfacción de poder ver tu obra en cartel, que la gente venga y disfrute, paga y con creces el sacrificio que se hace.

-¿Cómo viene el 2015 para el grupo?
-No nos propusimos nada en particular, solo queremos seguir avanzando en la difusión de la obra, quizás llegue el momento de llevar la obra de gira y presentarla en algunos festivales, pero también queremos afianzarnos en una sala y poder sumar horas de vuelo, todo lo que venga va a ser para seguir creciendo, ese es nuestro gran objetivo en lo inmediato.

Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff

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